El drenaje linfático es un tipo de masaje suave y superficial ya que está centrado en tratar la linfa o el sistema linfático.
Por tanto se centra en la movilización de estas acumulaciones de líquidos y favoreciendo el correcto funcionamiento del sistema linfático.
Indicado para aliviar la retención de líquidos y mejora la circulación sanguínea, siendo perfecto para reducir la hinchazón. Este tipo de masaje viene muy bien después de una cirugía o para personas que tengan problemas de circulación, del sistema linfático o renales liberando toxinas y sustancias de deshecho de la zona
Cuando no funciona de forma correcta el líquido se retiene en los tejidos del cuerpo, provocando hinchazón y causa edemas linfáticos llamado linfedema.
Nuestros fisioterapeutas utilizan la masaje drenante que está indicada para el tratamiento de:
Traumatismos:
Problemas de circulación:
Rehabilitación posquirúrgica de cualquier operación:
Celulitis y problemas de tejidos cutáneos y adiposos:
Más indicaciones del DLM:
Estamos ante uno de los tratamientos estéticos corporales más utilizado y con más aplicaciones.
Cualquier hinchazón del cuerpo -con la excepción de los edemas cardíacos (del corazón) y renales (del riñón)- puede tratarse con éxito con el masaje drenante.
Imagínese los fluidos linfáticos como el sistema de eliminación de residuos del cuerpo humano. Dondequiera que se produzcan «residuos» (toxinas, proteínas, detritus de las heridas), el sistema linfático debe actuar para drenar dichos residuos.
La técnica especial de masaje DLM induce un efecto de bombeo en el tejido.
El ritmo propio de las vías linfáticas se acelera hasta 20 veces su ritmo normal.
Este efecto de drenaje reforzado da lugar a una rápida descongestión y al restablecimiento del estado normal de los tejidos.
El drenaje linfático manual es muy relajante.
Un buen terapeuta debe realizar movimientos manuales constantes y rítmicos para que el tratamiento tenga éxito.
Si se siente muy estresado, pruebe una serie de 6 sesiones de drenaje linfático.
Es una magnífica medida preventiva contra el agotamiento.
El drenaje linfático estimula el sistema linfático para aliviar el dolor, según la teoría del control de la puerta.
El drenaje hace que los mediadores del dolor sean drenados hacia el sistema linfático más rápidamente, de modo que ya no están activos en el tejido.
Cualquier dolor prolongado, como el generado por la migraña, las lesiones agudas, la enfermedad de Sudeck, la fibromialgia, etc., puede tratarse mediante el drenaje linfático.
El drenaje linfático ayuda a acelerar el transporte de bacterias y alérgenos a los lugares donde se encuentra el sistema de defensa del organismo (es decir, los ganglios linfáticos) y donde el aumento de la tasa de drenaje linfático aumenta la sensibilización de los linfocitos y macrófagos.
Estos últimos pueden viajar más rápidamente a través del flujo sanguíneo para llegar al «escenario de la acción» e intervenir por fagocitosis, lo que a su vez mejorará la inmunidad general.