Esta técnica consiste en la aplicación de ventosas en diferentes partes del cuerpo para generar una succión que estimule la circulación sanguínea, linfática y energética. De esta forma, se logra aliviar el dolor, mejorar la función de tejidos y fortalecer el sistema inmunológico.
Alivian dolores musculares y articulares actuando como un masaje profundo que ayuda a relajar los músculos, eliminar toxinas, mejorar el sistema inmune, reducción de adherencias y disminuir la inflamación en las articulaciones. Es especialmente efectiva en casos de artritis, tendinitis, adherencias, contracturas y fibromialgia.
¿Alguna vez has oído hablar de la terapia con ventosas? Esta técnica milenaria, originaria de la medicina tradicional china, está ganando cada vez más popularidad en el mundo occidental debido a sus múltiples beneficios para la salud.
En la terapia con ventosas, se utilizan copas de vidrio o plástico que se colocan sobre la piel, creando un vacío que succiona la piel y los tejidos subyacentes. Este vacío se puede crear de varias formas, como mediante la aplicación de calor en la copa (con una llama o un dispositivo eléctrico) o mediante la utilización de un sistema de bomba de vacío que es como se realiza en nuestro centro.
Una vez colocadas las ventosas en la piel, se dejan en su lugar durante unos minutos. La presión negativa creada por las ventosas estimula el flujo sanguíneo y linfático, lo que puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor, así como a mejorar la circulación general del cuerpo.
Además, la terapia con ventosas también puede ayudar a aliviar la tensión muscular y a mejorar la movilidad articular. Al succionar la piel y los tejidos subyacentes, se produce un estiramiento de los músculos y los tendones, lo que puede ayudar a liberar la tensión acumulada.
Si estás buscando una forma de aliviar el dolor, reducir la inflamación o mejorar tu bienestar general, ¡la terapia con ventosas puede ser justo lo que necesitas!